Vivir en la nada: una radiografía de la Modernidad



La posmodernidad se presenta como la desembocadura lógica y, en cierto modo, fatal, de un haz de fuerzas anteriores (e interiores) que han vaciado de sentido, por sobresaturación, el espíritu originario de la Ilustración, al mismo tiempo que, exacerbadas por los últimos coletazos del criticismo propio de tal movimiento –la hermenéutica, el estructuralismo, el post-estructuralismo  y la deconstrucción– propician que el proyecto moderno sea llevado hasta sus últimas consecuencias: el abismo de su falta de su fundamentación, ya que (contra el sueño de la razón  autónoma), nada se legitima a sí mismo si no apunta a una trascendencia  que, de algún modo, la avale y arraige en la tierra.

En este libro, recién publicado por Cypress Cultura como primera entrega de su nueva colección Jánica, el lector podrá encontrar desde breves tratados teóricos hasta artículos de opinión, desde fragmentos que pretenden apuntar a una totalidad hasta poéticas que aspiran a rescatar lo que de más alto y verdadero tiene la tradición occidental. El hecho de que no pocas de las contribuciones textuales incluidas en el libro opten por un formato fragmentario obecede a una modestia intelectual, si se la puede llamar así, militante, pues somos del parecer que ningún Gran Relato podrá resarcirnos del fenomenal chasco histórico que ha supuesto el fracaso del proyecto ilustrado, quizás el más arrogante de los que haya podido concebir la especie humana: nada menos que el de, secularizándolo todo, divinizarse a sí misma.

Reproducimos algunos pasajes del mismo.


- JOSÉ MATEOS, LECCIONES DE HISTORIA MODERNA

Después del siglo XX, los sumos sacerdotes de la Razón siguieron convenciendo a sus fieles de que debían luchar, ante todo, por la abundancia material, la satisfacción física y la comodidad. Reinos enteros se alzaron en pie de guerra para conquistar esos bienes que, según creían, acabarían por fin con la maldición que pesaba sobre el hombre: la desgracia. A cambio de ellos, lentamente fueron entregando a las llamas un mundo en el que al menos todavía eran posibles la risa, los afectos, la imaginación, los ritmos de la naturaleza, los esparcimientos del espíritu. Demasiado tarde ya, sólo algunos de entre la élite de los sacerdotes cayeron en la cuenta del error, con harapos de pordiosero proclamaban en los tugurios, en las catacumbas, donde les dejaban, que a los estómagos llenos les repugna el alma. Y con la soledad y el desprecio de casi todos alimentaban sus almas.


- GONÇAL MAYOS, DEL HUMANISMO CLÁSICO AL NEOHUMANISMO MODERNO

La racionalidad “de hierro” que surge de la Revolución científica rompe con la relativamente laxa razonabilidad humanista, ya sea –reactivamente– como una respuesta necesaria a las terribles tensiones (tanto intelectuales e ideológicas como vitales) que provocan los conflictos subsiguientes a la Reforma, ya sea –activamente– como un proyecto basado en una ambiciosa voluntad de verdad y dominio. Bien por miedo, bien por agresividad, ni la “razón de hierro” ni el neohumanismo moderno se caracterizan por su tolerancia (a menudo en contradicción explícita con sus proclamas) pues se postulan como únicos, verdaderos y autofundamentadores, no susceptibles de interpretaciones, dudas o mediaciones humanas, históricas, culturales y contextuales.


- JAVIER RECAS, HERMENÉUTICA Y MODERNIDAD

Estoy con George Henrik von Wright en la necesidad de una tercera revitalización humanista (la que se produjo en la época clásica griega y la del Siglo de las Luces fueron las dos anteriores), pero no sobre la base de un ajuste metodológico de las ciencias históricas sino desde la perspectiva de una hermenéutica crítica, es decir, desde el reconocimiento de las condiciones ontológicas de toda comprensión prolongada por la aplicación de recursos críticos para distinguir los plexos de sentido generadores de superstición y dominio de aquellos otros que verdaderamente fomentan una interrelación productiva con la tradición y los prejuicios. 

- ARMANDO PEGO, EL MONASTERIO EN EL DESIERTO MODERNO

Más sensible a la enseñanza de los Padres del Desierto, sostengo que en especial el poeta debe ser monje. Como el monje, en diálogo con la vida apostólica de los orígenes, vive, por su ascesis y por su oración ininterrumpida, el martirio –el testimonio– de la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. Es el suyo un oficio litúrgico que ha de cantar sin cesar la theosis eucarística. El monje no practica sin más una gnosis. Su llamada no se reduce a abrazar los consejos evangélicos, sino a vivirlos en la perfecta misericordia de su estado, sea ya cual sea. Como programa social y político, no es que sea dudoso, sino seguramente inviable. Pero, ¿acaso un signo escatológico no es sino una deixis débil e imprescindible?


- CARLOS MARÍN-BLÁZQUEZ, DE LA REVOLUCIÓN A LA AGONÍA

Cabe que nos preguntemos acerca de si los vínculos, las creencias, las instituciones y, en suma, todo el legado espiritual que hemos dejado que se malogre en el árido camino que nos ha conducido a través de nuestro tiempo serán alguna vez recuperables. Hijos como somos también de la revolución, espíritus agitados, refractarios a la permanencia e implacablemente críticos con todo aquello que llevó siglos construir, vivimos inmolándonos cada día en el altar de nuestra impaciencia. Insatisfechos, privados de algo sólido sobre lo que sostenernos, y, al mismo tiempo, subyugados por el conformismo y la apatía que son la sustancia misma del espíritu de nuestra época, despreciamos la herencia recibida porque hemos resuelto creer que de ese modo seremos más libres. Y bien, ¿lo somos?


- ALONSO PINTO, MARTIRIOS MODERNOS

Si le preguntamos a un moderno qué doctrina enseña a sus hijos sobre Dios, nos responderá con aire satisfecho que no les enseña ninguna. Nos explicará que cuando sus hijos le preguntan sobre Dios, contesta que no se sabe si existe o no, que cada uno tiene su opinión y es respetable, que no se puede saber con seguridad. Es decir, justo después de decirnos que no enseña ninguna doctrina a sus hijos, nos describirá con todo detalle cómo les enseña la doctrina agnóstica.


- ANDER MAYORA, DE LA IMPOSIBILIDAD DE FIJAR UN CENTRO

Hemos abandonado el drama de la salvación, esa refinería de las almas, a cambio de las experiencias propias de una existencia ondulante, a la que tan solo colma ya el surtido inacabable del entretenimiento. El individuo como almacén de experiencias (viajes, relaciones, movimientos, estancias) que proveen de un sentido final que, a las puertas de la muerte, se revela ausente... En cambio, la soteriología tradicional dejaba, al menos, al individuo que agoniza, ante la extrema pregunta de su destino postrero; esa es una forma de esperanza; mientras que el entretenimiento, catálogo de objetos preciosos, pero vacíos, sólo entrega el bostezo final producido por la repetición mercantil en la que se agota y olvida toda genuina experiencia.


- JUAN MANUEL URÍA, UNA REIVINDICACIÓN POÉTICA DE LO INÚTIL

Una revolución tecnológica al servicio de la globalización económica y su forma de organizar la vida, con el frenesí de cambios que provoca para que la producción psicopática siga su ritmo, junto a una cultura de masas y del espectáculo, creadora de una realidad virtual, paralela, ha traído consigo, quiero apuntarlo aquí con una pincelada, un fenómeno que no deja de ser curioso y que ya vaticinó Einstein: la tontería; somos cada vez más sandios (evoco aquí a Erasmo), y se da la paradoja de que,a mayor progreso material (progreso de vertedero, se entiende) se da un decrecimiento proporcional de la inteligencia. 
Una sociedad dominada por el sentido de lo útil piensa lo cultural en los mismos términos. Y como primer eslabón, como muestra evidente que concatena los demás, el sistema educativo, las escuelas, donde frente a la educación clásica, en la que lo central es el ser y su formación integral, prima lo que Paulo Freire llamó una educación bancaria para formar trabajadores, operarios, consumidores fieles al sistema, útiles al mismo. Nada de sujetos libres, de pensamiento crítico y creativo. 




3
REHUMANISMO

Desde Numen queremos reivindicar, con humildad y con orgullo, la belleza de un concepto, el de rehumanismo, que conduce no solo a la libertad y la igualdad de todos los miembros de nuestra especie, sino sobre todo a la fraternidad. Esta es la cumbre de las otras dos, porque si el amor al hermano no es libre no es amor y si el hermano no es igual a mí, no es hermano. Igual que a los romanos les cautivó no el mensaje de los cristianos sino el amor que dispensaban, el mayor atractivo de este rehumanismo es su canto a la belleza y excepcionalidad de este hombre que Homero cantó y Cristo declaró más valioso que todos los lirios y pájaros del campo, para salvarlo no solo de la ignorancia y la oscuridad, sino sobre todo del desamor. Reunimos un conjunto de textos, de diversa vocación y naturaleza, con un ánimo común: el de invitar a reinventar el valor de lo humano a través del amor.


Jesús Cotta

John N. Stephens

Armando Pego: 

Jacinto Choza

Ander Mayora

José María Jurado


Manuel Neila: 

Antonio Pele

Emilio López Medina

José Julio Cabanillas







2
PRESENTE Y FUTUROS DE LA TRADICIÓN

La naturaleza humana consiste en una vida dotada de logos o en un logos dotado de vida. La tradición tiene mucho que ver con ella: nos transmite como algo precioso el modo cultural en que los que nos han hecho posibles han ido desplegando antes de nosotros esa naturaleza híbrida tan única en el cosmos. Sin embargo, con el progresivo desarrollo de la Ilustración, los grandes referentes tradicionales (religión, tradición y naturaleza) han sido sustituidas por los de ciencia, progreso y autonomía individual: las trillizas de la razón frente las trillizas del miedo, lo irracional, la neofobia. En el presente monográfico hacemos balance de las consecuencias del abandono de la tradición y de su necesaria reevaluación como pauta de diálogo entre generaciones.


Jesús Cotta

Raimon Arola

José Luis Trullo

Miguel d'Ors

José Julio Cabanillas
Antonio Rivero Taravillo:

Javier Recas






1
DE LO ESPIRITUAL EN EL ARTE

Incluimos tanto textos y entrevistas de reflexión general, acerca de la mística y la racionalidad, del espacio que ocupa el cristianismo en la sociedad moderna, de cómo la herencia clásica grecorromana se proyectó hacia el modelo de hombre cristiano, del modo en que el arte acoge lo espiritual en nuestros días, o de la capacidad de la música para abrirse a la trascendencia; como desarrollos de aspectos más concretos, caso del modo en que Dios ha sido abordado por la poesía y el aforismo, o los tratamientos particulares de la temática religiosa en algunos autores (Borges, Ibáñez Langlois).


Francisco Lorca
Hiram Barrios

Victoria Cirlot

Jesús Cotta

José Jiménez Lozano
Ángel Justo Estebaranz

Antonio Barnés